Construyendo Esmeralda

El Nombre del Mundo es Esmeralda.

Al principio de El Último Horizonte de la Noche buena parte de la acción transcurre en un mundo distante llamado Esmeralda. Desarrollar argumentos en planetas lejanos es una herramienta utilizada con frecuencia en la ciencia ficción. Para algunos se trata solo de un lugar cualquiera donde pueda transcurrir una historia y quizás no inviertan mucho esfuerzo en la construcción del escenario, y el resultado son mundos muy parecidos a la Tierra donde las diferencias no van más allá de un atardecer con dos soles.

Yo al menos pienso distinto. La ciencia ficción exige cuidado en los detalles científicos, porque si no se transforma en fantasía pura en un ambiente futurista. No hay nada malo en eso, lo respeto, pero si la intención es escribir ciencia ficción tengo que tener cuidado al considerar que el mero hecho de que un sistema posea dos soles implica una serie de fenómenos que van desde periodos diurnos y nocturnos irregulares y con características lumínicas cambiantes, hasta vegetación adaptada para extraer en forma eficiente la energía de ambos astros.

No es mi intención aquí dar cátedra sobre cómo construir un mundo y un ecosistema consistente. Más bien todo lo contrario. Quiero exponerles mi trabajo sobre Esmeralda esperando recibir comentarios y, por qué no, críticas y correcciones sobre los supuesto científicos que estoy usando.

Esmeralda gira a 1,3 UA de Chattan (en honor a una deidad hindú), un astro tipo G 1,5 V, esto es, una estrella ligeramente más luminosa que nuestro Sol con una luz de color amarillo-anaranjado. Se trata de un sistema binario con una enana roja, llamada Aruna (otra deidad hindú), con una órbita elíptica muy pronunciada que la ubica a una distancia de entre las 4 UA y las 11 UA de su compañera, traslación que demora 20 años en completar.

En realidad el sistema Chattan-Aruna corresponde a lo que hoy conocemos como las estrellas HD10307 A y B, que en el futuro, espero, reciban nombres más amigables como los que propongo en esta novela. HD10307 A y B se ubican a 41 años luz de la Tierra y el sistema ha sido mencionado como uno de los que tiene más posibilidades de albergar vida en nuestro vecindario galáctico.

Dado que el sistema Chattan-Aruna posee una estrella roja barriendo las órbitas superiores, debe, por necesidad, contar con muy pocos planetas. Por lo tanto Esmeralda solo posee un pequeño compañero (Tantálus) a 0,5 UA de Chattan. No hay planetas jovianos y más allá de las 12 UA (lejos de la influencia orbital de Aruna) solo existen tres planetoides, ninguno más grande que nuestra Luna. HD10307 A y B son estrellas antiguas, incluso más viejas que el Sol, por lo que hay poca presencia de asteroides y cometas; casi todo lo que podía colisionar con los soles o los planetas ya lo ha hecho.

Respecto de Esmeralda, el planeta tiene un satélite tres veces más pequeño que la Luna, llamado Ópalo, y que refleja con mucha intensidad la luz solar. Esmeralda es un planeta con una atmósfera más densa que la terrestre, con una presión mayor y una temperatura promedio también superior (25°C, en comparación con los 15°C de la Tierra). El planeta en si es de un volumen 0,85 del de la Tierra, y su masa es de 0,8, lo que le da una gravedad un poco inferior.

Su movimiento de rotación es equivalente a 8 días terrestres. Esto, sumado a la mayor presión y densidad atmosférica determina, en general, vientos más suaves que los terrestres.

El planeta posee un poco menos agua que la Tierra (debido a una menor cantidad de impactos de cometas en su pasado), y su temperatura hace que una mayor fracción de ella se encuentre en estado gaseoso. No hay hielos en Esmeralda, ni en los polos ni en las altas montañas. En todo momento entre un 70% y un 80% de Esmeralda está cubierto de nubes, siendo mayor su presencia en la zona ecuatorial. Es un planeta lluvioso, y sus aguas lluvias se concentran en una infinidad de pequeños mares, o más bien, lagos, distribuidos por toda su superficie. Con todo, menos del 20% de la superficie de Esmeralda está cubierta de agua líquida. Eso sí, extensas áreas terrestres son de tipo pantanoso.

En un próximo artículo (aquí) espero desarrollar aspectos de la biología de Esmeralda, que si bien es alienígena, no incluye especies inteligentes y es, en general, compatible con la vida humana.

Image credit: Lev Savitakiy/Moment/Getty Images

Licencia Creative Commons
El Último Horizonte de la Noche por Rodrigo Juri se distribuye bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivar 4.0 Internacional.
Basada en una obra en rodjuri.wordpress.com.

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